Cabaña de los aduaneros en Varengeville. Monet
jueves, 25 de diciembre de 2014
miércoles, 24 de diciembre de 2014
Nana de la Luna
Cuántas veces no he temido
a la incertidumbre y al olvido,
cuántas veces no he sentido
que mi esfuerzo no ha valido
y que al final caeré...
Más no todo han sido penas,
recuerdos ni suspiros,
pues también han habido risas,
ilusiones y momentos
que jamás olvidaré...
Y aunque cueste una vida
alcanzar las estrellas
de un sueño, no te rindas
que al final vencerás.
No temas ya a la duda
ni al deseo fugaz,
de ilusiones se hace el mundo
y si pruebas lo verás.
Si caes o no vences
no es una derrota más,
quien de nuevo se levanta
triunfará siempre al final.
Cuántas veces no he querido
arriesgarme un poco más,
Cuántas veces he sentido
que no soy como los demás.
Cuántas veces guardé
un "quiero" para después,
cuántas veces erré
por un mezquino "tal vez"...
Ya no temas, duerme
que yo te cuidaré,
mi cariño y mi canto
serán para ti.
Cuando dudes, ten fe,
contigo estaré,
sólo mira las estrellas
desde ahí te veré...
Y aunque cueste una vida
alcanzar las estrellas
de un sueño, no te rindas
que al final vencerás.
jueves, 18 de diciembre de 2014
Reflexión # 27
La esperanza y el alivio de saberte real,
aunque sea por un instante, cura la soledad.
La certeza y la incertidumbre, un matiz más.
Y si al futuro se teme, no hay que mirar atrás
sino avanzar hasta la meta alcanzar.
Es muy fácil caer, más sencillo ceder,
pero pocos se atreven a intentar seguir,
a luchar por un "quiza" sin la certeza
que al final no lleven las manos vacías.
¿Qué tan vacíos nos vamos en verdad?
Acaso la experiencia no es ya un regalo,
por triste y doloroso que sea,
por alegre y fabuloso que parezca,
al final, llevamos grabados en el alma
los instantes más pequeños,
pues son los más valiosos.
aunque sea por un instante, cura la soledad.
La certeza y la incertidumbre, un matiz más.
Y si al futuro se teme, no hay que mirar atrás
sino avanzar hasta la meta alcanzar.
Es muy fácil caer, más sencillo ceder,
pero pocos se atreven a intentar seguir,
a luchar por un "quiza" sin la certeza
que al final no lleven las manos vacías.
¿Qué tan vacíos nos vamos en verdad?
Acaso la experiencia no es ya un regalo,
por triste y doloroso que sea,
por alegre y fabuloso que parezca,
al final, llevamos grabados en el alma
los instantes más pequeños,
pues son los más valiosos.
domingo, 5 de octubre de 2014
Comentario a un artículo sobre la enseñanza de "Competencias Literarias"
Dejando la modestia aparte, siempre me había considerado como una persona dotada, incluso superior al promedio. O al menos eso creía hasta hace unos días tras leer un artículo.
¡Qué equivocado estaba! ¡Los niños de ahora en primaria hacen análisis literarios, comprenden conceptos como la intertextualidad y la metaficción! Cosas que no hice yo hasta la segunda década de mi vida y en una carrera que se dedica al ocioso estudio de la literatura.
El artículo en cuestión, decía que mediante la enseñanza de un género bastante complicado que requiere tener un conocimiento literario y cultural avanzado, los niños de primaria señalarían elementos como los contextos sociales y figuras retóricas poco conocidas (como si el nombre no fuera ya ignoto), desarrollando juicios críticos así como un mejor manejo del lenguaje.
He comenzado a considerar que mi generación era algo falta de luces porque hasta donde recuerdo, incluso dudo ya de la fidelidad de mi memoria, a la edad en que se estudia la primaria nosotros sufríamos por entender como funcionaban las sumas de más de dos números (en los primeros años) y que ocho por nueve daban treinta y cuatro.
Por lo visto, las generaciones de ahora ya no son así. Mientras nosotros aprendíamos a no picarnos la nariz, los niños de ahora ya hablan del tú por tú con doctores sobre crítica literaria y cosas como la posmodernidad o la teoría cuántica.
Está bien querer enseñar a los niños cosas nuevas. Se comprende, es necesario y hasta loable querer avanzar e incluir nuevos conocimientos. Pero una cosa es modernizarse en los contenidos y otra es pedirle a un niño que apenas está leyendo, que use su "amplio" bagaje cultural y literario para que sepa reconocer como un texto de tres líneas hace referencia a una novela de Víctor Hugo (por dar un ejemplo) y que se burla de tal o cual elemento de la misma.
Y no faltará quien abogue por las buenas intenciones de la autora del artículo. Sólo diré que de buenas intenciones está hecho el infierno, sino, pregúntenle a Hitler quien para que no se perdieran los judíos (que bien sabía, son dados a vagar sin rumbo), los reunió y aún para que no pasaran frío les dio hospedaje con calefacción de horno incluida.
martes, 12 de agosto de 2014
Pianto
Deja ya de sufrir por un sueño,
Falsa ilusión mortal, que envenena
tu dulce pecho enamorado.
Deja ya volar tus penas
y caer tus lágrimas plenas
liberándote así de tu mal.
Cuán desdichada fortuna
te aqueja, robando tu risa
de aquel bello rostro.
Cuán desdichado destino
te torna a sufrir y lamentar
lo que creíste poder olvidar.
Falsa ilusión mortal, que envenena
tu dulce pecho enamorado.
Deja ya volar tus penas
y caer tus lágrimas plenas
liberándote así de tu mal.
Cuán desdichada fortuna
te aqueja, robando tu risa
de aquel bello rostro.
Cuán desdichado destino
te torna a sufrir y lamentar
lo que creíste poder olvidar.
domingo, 20 de julio de 2014
Reflexión #26
A veces me he preguntado, porqué tememos a ser juzgados por nuestra ignorancia.
Porqué no cerramos los ojos y nos lanzamos a la aventura aún sin conocer otros idiomas y mucho menos masticar el propio, mientras que la gente de otros países lo hacen.
Porqué preocuparnos del qué dirán cuando podemos andar por la vida simplemente asombrandonos de lo similares que somos con aquellos que nos parecían tan lejanos y diversos, incluso casi celestiales.
Porqué anhelamos como la oveja el pasto del otro lado de la cerca (o bien del charco o de la frontera) cuando el propio es igual de verde. ¿Será por qué el sabor tiende a ser diferente, y al morderlo sentimos un cosquilleo nunca experimentado que no podemos dejar de querer sentir?
Tantas ataduras y lastres que suelen detenernos y que son tan fáciles de dejar atrás, pero que sólo al mirarnos y reconocernos podemos lograr cortar para finalmente abrir las alas y emprender el vuelo de la vida. Vuelo que, algunos, nunca lograrán comenzar.
Porqué no cerramos los ojos y nos lanzamos a la aventura aún sin conocer otros idiomas y mucho menos masticar el propio, mientras que la gente de otros países lo hacen.
Porqué preocuparnos del qué dirán cuando podemos andar por la vida simplemente asombrandonos de lo similares que somos con aquellos que nos parecían tan lejanos y diversos, incluso casi celestiales.
Porqué anhelamos como la oveja el pasto del otro lado de la cerca (o bien del charco o de la frontera) cuando el propio es igual de verde. ¿Será por qué el sabor tiende a ser diferente, y al morderlo sentimos un cosquilleo nunca experimentado que no podemos dejar de querer sentir?
Tantas ataduras y lastres que suelen detenernos y que son tan fáciles de dejar atrás, pero que sólo al mirarnos y reconocernos podemos lograr cortar para finalmente abrir las alas y emprender el vuelo de la vida. Vuelo que, algunos, nunca lograrán comenzar.
sábado, 3 de mayo de 2014
Ensueño
Pienso en ti cada noche anhelado,
el día en que te vuelva a ver,
el día en que regrese a tu lado
para podernos tener.
Temo al futuro, incierto,
fugaz, imposible de ver;
temo a tu larga ausencia
terrible, letal carencia.
Pues bien sé, querida (xie xie),
que no es por quien soy a tu lado
sino por quien podré llegar a ser
que sé que a ti te amo.
Y cada noche sólo deseo,
qué más desear pudiese yo,
a tu lado, un instante, poder estar
para tus labios al fin besar.
el día en que te vuelva a ver,
el día en que regrese a tu lado
para podernos tener.
Temo al futuro, incierto,
fugaz, imposible de ver;
temo a tu larga ausencia
terrible, letal carencia.
Pues bien sé, querida (xie xie),
que no es por quien soy a tu lado
sino por quien podré llegar a ser
que sé que a ti te amo.
Y cada noche sólo deseo,
qué más desear pudiese yo,
a tu lado, un instante, poder estar
para tus labios al fin besar.
lunes, 28 de abril de 2014
A una madre y su hija
A veces melancólica y triste
hallábase sentada entre flores,
la dulce Violeta, su casa recordando
de la que ha tiempo hubo marchado.
A veces alegre y retozante
hacía coronas y ramilletes,
la dulce Violeta, a quien su madre
bajo el tamarindo se hallaba extrañando.
Y a su sombra estaba pensando
cuan lejos su hija amada ora estaba,
cuan cruel, fugaz y esquivo Cronos
de su lado a la pequeña apartaba.
Quedaron atrás la concha y el nácar,
la perla de la inocente infancia
perdida entre la espuma y la arena
al partir de su costa color ámbar.
Mudado queda el bermejo coral
por argenta alianza, de áurea estela
dos soles en sus lóbulos brillan
y en sus labios el carmesí destella.
Ya la que fue niña es hoy doncella
y queda a la madre el consuelo
del alegre ave que le cuenta de ella
dejándola con secreto anhelo.
A la memoria
Oh sombra del Hades,
oh sombra velada
del espejo empañado;
qué sino recuerdo y
matiz difuminado.
Ánima furtiva del ayer
de lo que nunca fue
pero pudo llegar a ser.
De Mnemosine renegado,
por Amor desdichado
y de Saturno olvidado.
Cuán cerca creí la fama,
el eterno olvido esquivado...
más, ¡oh desdicha inmortal!
todo esto me fue negado.
En los ojos de los muertos
me veré acaso reflejado
o en las palabras
del céfiro recordado.
oh sombra velada
del espejo empañado;
qué sino recuerdo y
matiz difuminado.
Ánima furtiva del ayer
de lo que nunca fue
pero pudo llegar a ser.
De Mnemosine renegado,
por Amor desdichado
y de Saturno olvidado.
Cuán cerca creí la fama,
el eterno olvido esquivado...
más, ¡oh desdicha inmortal!
todo esto me fue negado.
En los ojos de los muertos
me veré acaso reflejado
o en las palabras
del céfiro recordado.
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