Las dudas me atormentan, pues ignoro lo que el futuro me depara. ignoro si lo que entre tú y yo existe es tan sólo un cariño pasajero que se borrará con el paso del tiempo, o bien, por el contrario, verdaderamente es amor, sólo que aun no lo hemos descubierto.
Tanto tiempo sumido en las sombras, pidiendo en las eternas noches a la luna, un rayo de esperanza, una pequeña flama que guiase mi camino entre mis tinieblas. Y la esperanza tenía perdida hasta que tú, querida mía, llegaste a mi vida.
Pero cruel es el destino que conmigo juega, pues no bien me saca de unas tinieblas, para sumirme en otras.
Te amo querida mía, te amo con locura y esa es mi condena, pues de tu corazón no estoy seguro de ser amado. Ah desdichado de mí, antes imploraba a la muerte para que mis penas cortase, y hoy le suplico mis dudas abrase.
No hay comentarios:
Publicar un comentario