de tu dulce maldad?
¿Cómo negarse, decir "no"
a tu inocente oscuridad?
Sentir la tenue brisa
recorrer mi espalda
al ver tu sonrisa
cual fina espada.
¡Dichoso aquel que,
te tema con terror!
Porque yo, solo puedo
amarte con fervor.
Sublime horror creas
con solo una mirada,
mirada tierna y dulce,
más nunca malvada.
Eres la reina oscura,
noctámbula y malévola.
Señora de la noche,
dueña del ocaso.

1 comentario:
me encantó el primer verso, aunque con voz muy critica ye diré lo de la mitad debilitó el poema. En mi punto de vista....
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