¡Oh terrible y sutil condena!
anhelo de almas mortales,
traeme paz, traeme la luz...
Dame, aquello que deseo poseer.
Tan lejos y cerca lo deseado está,
frágil y sutil, cual fino polvo,
arena es de blanco marfil.
Si por empeño aaquello me causa pena,
o si tan solo caprichos son vanales,
¡Terrible lastre del alma, pesada cruz!
tormento del alma hasta el amanecer.
Que desear me haces la tierra ajena
y de lo que poseo no sentir más que pena
dando estocada fatal el alfil.
1 comentario:
like me!! like me!! leo intensidad...y eso me gusta
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