Sentados esperando estábamos,
del otro nada sabíamos.
Tu, con tu mirada perdida,
tal vez en el sueño o en melancolía.
Haberte visto jurar podría,
en la calle o la enfermería,
familiar erame tu rostro,
hechizarte decidí cual Cagliostro.
Amena charla sin duda tuvimos,
dos miradas y entre luces sonreímos,
mismo sendero tomamos
y con la lluvia topamos.
Seis lluvias ha que te conozco,
si de amores sufro, desconozco.
más alegrías en mi despiertas,
que creíalas yo yertas.
En tus silencios leo tus gestos,
en tus miradas oigo aquestos
pesares y dudas que te asechan
y que consuelos no desechan.
Tu la sombrilla y yo el uniforme,
mis cosas os sedo y quedo conforme
robando tu risa y tu mirada sencilla
juntos bajo mi vieja sombrilla.
Pero el tiempo es mezquino
y así como la lluvia vino,
fuese tornando su camino,
llendose así lo que a mi vino.
Ora solo siempre ando
en silencio lamentado
no lo que se ha perdido
sino lo que fui engañado
Bien hoy he comprendido
que aquel que por convenido
querer finge al comedido,
dejandole luego en el olvido.
1 comentario:
uuu!! me fascinó la rima (de nuevo) ...es mi impresión o cada dia escribes cosas mas inspiradoras...
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