La melancolía del alma,
es del tamaño de una gota de agua.
Sabe a ceniza de recuerdos,
mezclada con tinto vino.
Entre sombras y lamentos,
oscura navega dormida,
sus alas de murciélago
el silencio rompen.
Asecha, caza y devora,
un silbido y cae un sueño.
De anhelos y deseos rotos
su vida incrementa.
En silencio espera
hambrienta, entre las almenas
del ser cansado y viejo.
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