La melancolía del alma,
es del tamaño de una gota de agua.
Sabe a ceniza de recuerdos,
mezclada con tinto vino.
Entre sombras y lamentos,
oscura navega dormida,
sus alas de murciélago
el silencio rompen.
Asecha, caza y devora,
un silbido y cae un sueño.
De anhelos y deseos rotos
su vida incrementa.
En silencio espera
hambrienta, entre las almenas
del ser cansado y viejo.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Melancolía
sábado, 10 de septiembre de 2011
Bermeja Coneja (Letrilla)
Creíala bermeja coneja
y hallela añeja corneja.
En lo que un día vi flores,
hoy veo mil y un horrores,
causante de enojos
que en tristes despojos
mendigas amores
y del bravo favores.
Creíala bermeja coneja
y hallela añeja corneja.
Amar un arpía es más seguro
no por que esta me sea grata,
sino por que no arrebata
envenenando al fruto maduro.
Creíala bermeja coneja
y hallela añeja corneja.
Si por dos reales te vendes,
y con pesos ofendes,
dierate yo de a cuatro
que tuviesen de reales,
lo mismo que de azotes
terminando así tu teatro.
Creíala bermeja coneja
y hallela añeja corneja.
Si Gorgona por madre,
y Erina por abuela,
Si un buitre por padre,
ya me explico semejante sanguijuela.
Creíala bermeja coneja
y hallela añeja corneja.
Vestida va de blanca paloma,
más, de blanca tiene lo que de paloma.
Si de alma carece la buscona,
empeñada la tiene cual ladrona.
Creíala bermeja coneja
y hallela añeja corneja.
Oportunidad no desecha
y la victima acecha
sin ninguna tardanza,
tramando asechanza.
Creíala bermeja coneja
y hallela añeja corneja.
La cara cubre de seda
por ser esta de pergamino,
si la descubre por moneda,
ni siquiera llega a lino.
Creíala bermeja coneja
y hallela añeja corneja.
Gracias presume
y al tiempo consume,
lo que incauto ofrece
varón que le creyese.
Creíala bermeja coneja
y hallela añeja corneja.
Persigue al dinero,
peor que pordiosero.
Puesto que lo de uno es honrado,
y lo de ella es robado,
más vale no mostrarlo,
no vaya queriendo gitanearlo.
Creíala bermeja coneja
y hallela añeja corneja.
martes, 6 de septiembre de 2011
Amor de Temporal (Romance)
Sentados esperando estábamos,
del otro nada sabíamos.
Tu, con tu mirada perdida,
tal vez en el sueño o en melancolía.
Haberte visto jurar podría,
en la calle o la enfermería,
familiar erame tu rostro,
hechizarte decidí cual Cagliostro.
Amena charla sin duda tuvimos,
dos miradas y entre luces sonreímos,
mismo sendero tomamos
y con la lluvia topamos.
Seis lluvias ha que te conozco,
si de amores sufro, desconozco.
más alegrías en mi despiertas,
que creíalas yo yertas.
En tus silencios leo tus gestos,
en tus miradas oigo aquestos
pesares y dudas que te asechan
y que consuelos no desechan.
Tu la sombrilla y yo el uniforme,
mis cosas os sedo y quedo conforme
robando tu risa y tu mirada sencilla
juntos bajo mi vieja sombrilla.
Pero el tiempo es mezquino
y así como la lluvia vino,
fuese tornando su camino,
llendose así lo que a mi vino.
Ora solo siempre ando
en silencio lamentado
no lo que se ha perdido
sino lo que fui engañado
Bien hoy he comprendido
que aquel que por convenido
querer finge al comedido,
dejandole luego en el olvido.
del otro nada sabíamos.
Tu, con tu mirada perdida,
tal vez en el sueño o en melancolía.
Haberte visto jurar podría,
en la calle o la enfermería,
familiar erame tu rostro,
hechizarte decidí cual Cagliostro.
Amena charla sin duda tuvimos,
dos miradas y entre luces sonreímos,
mismo sendero tomamos
y con la lluvia topamos.
Seis lluvias ha que te conozco,
si de amores sufro, desconozco.
más alegrías en mi despiertas,
que creíalas yo yertas.
En tus silencios leo tus gestos,
en tus miradas oigo aquestos
pesares y dudas que te asechan
y que consuelos no desechan.
Tu la sombrilla y yo el uniforme,
mis cosas os sedo y quedo conforme
robando tu risa y tu mirada sencilla
juntos bajo mi vieja sombrilla.
Pero el tiempo es mezquino
y así como la lluvia vino,
fuese tornando su camino,
llendose así lo que a mi vino.
Ora solo siempre ando
en silencio lamentado
no lo que se ha perdido
sino lo que fui engañado
Bien hoy he comprendido
que aquel que por convenido
querer finge al comedido,
dejandole luego en el olvido.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Solear y Deseo
¡Oh terrible y sutil condena!
anhelo de almas mortales,
traeme paz, traeme la luz...
Dame, aquello que deseo poseer.
Tan lejos y cerca lo deseado está,
frágil y sutil, cual fino polvo,
arena es de blanco marfil.
Si por empeño aaquello me causa pena,
o si tan solo caprichos son vanales,
¡Terrible lastre del alma, pesada cruz!
tormento del alma hasta el amanecer.
Que desear me haces la tierra ajena
y de lo que poseo no sentir más que pena
dando estocada fatal el alfil.
anhelo de almas mortales,
traeme paz, traeme la luz...
Dame, aquello que deseo poseer.
Tan lejos y cerca lo deseado está,
frágil y sutil, cual fino polvo,
arena es de blanco marfil.
Si por empeño aaquello me causa pena,
o si tan solo caprichos son vanales,
¡Terrible lastre del alma, pesada cruz!
tormento del alma hasta el amanecer.
Que desear me haces la tierra ajena
y de lo que poseo no sentir más que pena
dando estocada fatal el alfil.
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