yace quedo, en mutismo perpetuo,
apremiante el deseo desesperado
de afecto apasionado y fieles amores.
Pero un corazón roto
no puede enyesarse,
crece chueco
y no vuelve a levantarse
En la árida y yerma llanura fina
de mis temores y ocultos miedos
latente burbuja infinita de dientes
tenaces, paciente espera mi sonrisa.
Pero un corazón roto
del rencor envenenado
no puede ya purgarse
no puede ya curarse.
El fantasma de la duda y el mañana
que a mi sombra ha suplantado,
devorando mi pena con gula y calma,
mi vida, cual vela, va menguando.
Pero un corazón roto,
lo que me has dejado,
no puede reparase
no puede regalarse.
de un anhelo errado y perdido,
sacian mi infinita sed de cariño
que tanto mi corazón ha deseado.
Pero un corazón roto,
no puede enyesarse,
sana lento
y tarda en curarse.
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