jueves, 26 de marzo de 2015

A un "poeta"

Se cree poeta y quiere rimar
mas torpe y necio es su balbucear
y creyendo que ya versos compone
el muy tonto tener sesos presume.

Por amigo del mar y de cantares
quiere el zafio ser siempre tenido
cuando por golfo y cierrabares,
tan dulce poeta es conocido.

¡Voz tan meliflua, sutil,
cual canto porcino gentil,
jamás escuchada ha sido!
Beldad es, que sólo iguala
de Venus el marido.

Más ritmo tiene el arriero
en su hablar chapucero,
más rima la verdulera
que mal canta y peor bala
que este amigo que berrea.

"A quien amor vistió de amante
(aunque tonto y lerdo sea)
hay que tenerlo por brillante"
y hay quien esto se crea...

domingo, 15 de marzo de 2015

Serendipia

Lanzaré saetas de fuego al aire,
para iluminar tu sendero nocturno,
pues entre tantas estrellas y luceros
fácil es desviarse del camino.

Lanzaré cálidos versos al viento,
para acunarte cuando sientas miedo,
y que sepas que aún a lo lejos
estás presente en mi pensamiento.

Y esperaré a ver a lo lejos
no una saeta ni una estrella,
acaso una mirada, un guiño
fugado de tus ojos con cariño.

Esperaré a oír en el aire nocturno
no un verso ni un lamento,
acaso un suspiro o el aliento
de un beso entregado al viento.

Letrilla nocturna

En la efímera noche de mis pasiones
yace quedo, en mutismo perpetuo,
apremiante el deseo desesperado
de afecto apasionado y fieles amores.

Pero un corazón roto
no puede enyesarse,
crece chueco 
y no vuelve a levantarse

En la árida y yerma llanura fina

de mis temores y ocultos miedos
latente burbuja infinita de dientes
tenaces, paciente espera mi sonrisa.

Pero un corazón roto
del rencor envenenado
no puede ya purgarse
no puede ya curarse.

El fantasma de la duda y el mañana

que a mi sombra ha suplantado,
devorando mi pena con gula y calma,
mi vida, cual vela, va menguando.

Pero un corazón roto,
lo que me has dejado,
no puede reparase
no puede regalarse.

Y sólo el claro e inocente recuerdo, 
de un anhelo errado y perdido,
sacian mi infinita sed de cariño
que tanto mi corazón ha deseado.

Pero un corazón roto,
no puede enyesarse,
sana lento
y tarda en curarse. 

Romance

Me preguntas por qué te quiero
y por quererte no sé que decir,
si las palabras me socorrieran
acaso se entendiese mi sentir.

Mi voz calla ante tus ojos,
mas tanto quisiera yo decir
que no hallo ya sonidos
para expresar este sentir.

Como pétalos mis palabras,
sin certeza de ser tenidas
por sinceras o por mentiras,
te ofrezco con mis esperanzas.

Y en silencio trémulo, ansioso
con latente paciencia, espera
este amor sincero y puro
poder estar siempre a tu vera.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Haikus III

Entre mis libros
su madriguera oculta
un ratón.

Lluvia torrencial,
llanto de primavera
llanos inundados.

Flor blanca
del ciruelo, un gorrión
¡Ya no está!

Celeste la bella (letrilla)

Quién pudiese amar una estrella
habiendo conocido a Celeste la bella

De dulce mirada, la noche destella
en sus dos niñas, la tiene guardada
y cuando mira lo hace enamorada:
Quién pudiese amar una estrella
habiendo conocido a Celeste la bella.

La luna esconde entre rosales
a veces llena, a veces menguante
que se compare no hay sol ni estrella:
Quién pudiese amar una estrella
habiendo conocido a Celeste la bella.

De gacela su agilidad y finura,
el cisne desmerece en belleza
tanto en su porte como figura:
Quién pudiese amar una estrella
habiendo conocido a Celeste la bella.