Si me preguntases cuánto pienso en ti,
tal vez de mi respuesta hallases,
con sorpresa, que no hay instante
en que no te piense con cariño.
Si las dudas y el miedo te asaltasen,
de no saber que nos depara el camino,
no temas, pues juntos seguiremos
forjando a pasos nuestro destino.
Y si de pronto quisieras cambiar el rumbo,
huir del mundo y desviar el camino,
permíteme acompañarte y ser tu amigo
pues quiero darte la seguridad y la fuerza
que tu me das cuando estoy contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario