Reservo el hierro y la piedra
para mi alma débil y agotada,
reservo la fragua y la hoguera
para la parte mal cercenada.
Licuo el lodo,
que por mis venas corre,
denso y envenenado
que por comisuras escurre.
Muevo la maquina torcida
de un títere quebrado
formado con mis huesos
de carbón y barro.
Corrupta mente destrozada,
líquido viciado
de pétalos agusanados,
esperando ser derramado.
Sin importar cuantas capas,
cuantos disfraces,
cuantas máscaras
y discursos falaces
siga utilizando...
De mi pérfida natura,
y mi alma impura,
imposible es,
seguir ocultando,
mi vera tez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario