Pienso en ti cada noche anhelado,
el día en que te vuelva a ver,
el día en que regrese a tu lado
para podernos tener.
Temo al futuro, incierto,
fugaz, imposible de ver;
temo a tu larga ausencia
terrible, letal carencia.
Pues bien sé, querida (xie xie),
que no es por quien soy a tu lado
sino por quien podré llegar a ser
que sé que a ti te amo.
Y cada noche sólo deseo,
qué más desear pudiese yo,
a tu lado, un instante, poder estar
para tus labios al fin besar.